De acuerdo con la resolución 372 de 2009, posteriormente modificada por la resolución 361 de 2011, los fabricantes e importadores de baterías de plomo ácido para vehículos y motocicletas deben implementar planes de gestión de devolución de productos posconsumo de Baterías Usadas Plomo ácido. Estos planes tienen como objetivo garantizar tanto el retorno adecuado de estos residuos como su aprovechamiento y cierre del ciclo de vida completo. Una vez agotadas, las baterías se convierten en residuos peligrosos para la salud y el medio ambiente.
Sin embargo, al reciclarlas, se pueden aprovechar sus componentes de manera beneficiosa para distintas industrias:
- Los metales se reciclan para la fabricación de nuevas baterías o productos electrónicos.
- El plástico se funde para crear nuevos artículos, incluyendo cajas para baterías.
- El plomo extraído se funde y se moldea en placas para nuevos usos, ya sea en la fabricación de nuevas baterías u otros sectores de la industria.