Las baterías son un componente vital para el funcionamiento de los vehículos, ya que les proporcionan la energía necesaria para arrancar. Sin embargo, una vez que cumplen su ciclo de vida y se convierten en baterías de plomo ácido de carro usadas, pasan a ser un residuo complejo y potencialmente peligroso para el medio ambiente. Arrojarlas de manera incorrecta puede liberar metales pesados y químicos que contaminan el suelo y el agua.
Por lo tanto, la solución no es desecharlas, sino gestionarlas de forma adecuada a través de un proceso de aprovechamiento especializado. En Sistema Verde, hemos desarrollado un sistema consolidado que asegura la disposición responsable de las baterías de carro usadas de plomo ácido, ayudando a su empresa a cumplir con la normativa y a contribuir a un futuro más sostenible.
¿Qué se considera baterías de plomo ácido de carro usadas y por qué es un residuo peligroso?
Una baterías de plomo ácido de carro usadas es un acumulador de energía que, por el desgaste normal de su vida útil, deja de funcionar correctamente. En Colombia, la normativa ambiental las clasifica como un residuo peligroso debido a su composición. Las baterías de carro, en su mayoría de plomo-ácido, contienen componentes como plomo, ácido sulfúrico y plástico, que son altamente contaminantes. Un manejo inadecuado de estos elementos puede causar graves daños al ecosistema y a la salud pública, lo que hace indispensable una adecuada gestión de residuos peligrosos.
Para las empresas, la responsabilidad no termina con la venta o el uso del producto. La ley exige que los productores, importadores y comercializadores de estos productos garanticen su gestión al final de su ciclo de vida. Es por esto que la correcta disposición de baterías usadas se ha convertido en una prioridad ambiental y legal.
Resolución 0799 de 2023 en Colombia: cambios en la gestión de baterías usadas desde 2026
En Colombia, la gestión de las baterías de plomo ácido de carro usadas será actualizada con la entrada en vigencia de la Resolución 0799 de 2023, expedida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible, la cual comenzará a regir a partir del 1 de enero de 2026. Esta resolución modifica y ajusta los lineamientos aplicables a la gestión ambiental de este tipo de residuos peligrosos, en el marco de la política de responsabilidad extendida del productor y la economía circular.
La Resolución 0799 de 2023 refuerza las obligaciones de los productores, importadores y comercializadores en Colombia, especialmente en lo relacionado con la implementación, seguimiento y control de los sistemas de recolección y gestión de baterías usadas. En este escenario, la vinculación a sistemas colectivos de posconsumo se mantiene como un mecanismo clave para asegurar la trazabilidad, el cumplimiento normativo y una gestión ambientalmente segura de las baterías de plomo-ácido al final de su vida útil.
El marco legal: Resolución 361 de 2011
La gestión de residuos peligrosos como las baterías de plomo-ácido está regulada en Colombia por la Resolución 361 de 2011, emitida por el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible. Esta normativa establece los lineamientos para la gestión ambiental de las baterías usadas. Los productores (que incluyen a fabricantes, importadores y comercializadores) tienen la obligación de recolectar y gestionar un porcentaje específico de estas baterías: el 60% para las de motocicletas y el 90% para las de automóviles.
Cumplir con esta resolución no solo evita sanciones, sino que también refuerza el compromiso de las empresas con la sostenibilidad.
Sistema Verde: la gestión especializada de baterías de plomo ácido de carro usadas
En Sistema Verde, nos especializamos en la gestión ambiental de baterías de carro usadas de plomo ácido a través de un sistema colectivo aprobado por la Autoridad Nacional de Licencias Ambientales (ANLA). Nuestra labor principal es facilitar el cumplimiento de la norma para las empresas, ofreciendo una solución logística y de aprovechamiento confiable. El proceso que seguimos garantiza que estos residuos se manejen de manera segura, sin impactar negativamente el medio ambiente.
Es importante destacar que, aunque en Sistema Verde transformamos residuos no aprovechables en combustibles alternativos, las baterías de plomo-ácido no son parte de este proceso. Su naturaleza peligrosa requiere una gestión de residuos peligrosos muy particular.
A través de nuestro programa de Posconsumo, colaboramos con productores y comercializadores para asegurar que las baterías que llegan a nuestras plantas sean acopiadas temporalmente y luego entregadas a gestores autorizados con licencias especiales para su aprovechamiento. Este modelo asegura que la disposición final sea segura y eficiente.
Además de las baterías, en nuestro compromiso con los residuos sólidos y basuras cero también ayudamos a gestionar otros tipos de residuos como llantas usadas, envases y empaques entre otros.
El proceso de aprovechamiento, paso a paso
El proceso de aprovechamiento de las baterías de plomo ácido de carro usadas es riguroso y se realiza en colaboración con gestores aliados que cuentan con la licencia ambiental necesaria. Nuestra función es ser el primer eslabón de la cadena de valorización.
– Recolección y acopio: Las baterías son recolectadas por Sistema Verde o por un gestor aliado autorizado y son transportadas a nuestras plantas, que funcionan como puntos de acopio temporal.
-Clasificación: Una vez en nuestras instalaciones, las baterías se clasifican y se preparan para su transporte.
-Entrega a gestor especializado: Las baterías son entregadas a un gestor externo autorizado, que cuenta con la tecnología y la licencia para su aprovechamiento.
-Aprovechamiento: El gestor especializado se encarga de desmontar las baterías para recuperar y valorizar sus componentes: el plástico, el metal, el ácido y el plomo. Cada material se aprovecha de manera individual, evitando que se conviertan en un residuo que termine en rellenos sanitarios.
La correcta gestión de residuos peligrosos como las baterías de plomo-ácido permite que sus componentes vuelvan a ser parte de la cadena productiva, a menudo para fabricar nuevas baterías.
La importancia de los programas de posconsumo
La existencia de sistemas colectivos como el de Sistema Verde es fundamental para la correcta gestión de residuos peligrosos en Colombia. Estos sistemas permiten que las empresas obligadas a la normativa cumplan de forma sencilla y eficiente con su responsabilidad ambiental. En lugar de que cada productor deba crear su propio sistema de recolección, pueden vincularse a un programa ya establecido y aprobado por la autoridad ambiental.
En Sistema Verde, operamos bajo esta modalidad, lo que nos permite ofrecer una solución integral y confiable a nuestros clientes. Cada año, enviamos un informe de actualización y avance a la ANLA, que avala nuestra labor y el cumplimiento de las metas de aprovechamiento. Este modelo no solo optimiza la logística, sino que también asegura la trazabilidad del residuo desde su punto de generación hasta su aprovechamiento final.
Para conocer más a fondo nuestros proyectos, lo invitamos a que descubra en detalle nuestros programas de posconsumo.
Un ciclo sostenible para un futuro más verde
La gestión de las baterías de plomo ácido de carro usadas es un ejemplo de cómo los residuos pueden transformarse en recursos valiosos. En Sistema Verde, somos el aliado estratégico para que las empresas cumplan con sus obligaciones ambientales, contribuyendo activamente a la economía circular y a la protección del planeta.


